Reflejo | Santullo – Jok

Reflejo - Santullo&Jok
Reflejo | Loco Rabia, 2016

«The reflex is a lonely child»
The Reflex, Duran Duran.

En Reflejo el futuro no nos presenta un mundo extraordinario. Vemos autos voladores, pero estos siguen emitiendo gases y conviven con la tecnología de las cuatro ruedas. En el plano social, la evasión de controles y las coimas policiales siguen a la orden del día. Y los términos burocráticos parecen no haber cambiado, pero lo que los protocolos de investigación sólo parecen servir para ser transgredidos.

El relato comienza con el asesinato del policía Reynoso. Lorena Baffo, quien tendrá a su cargo la investigación del crimen, se despierta en medio de la noche tras haber soñado los hechos que acaban de ocurrir. No será la única vez que le suceda.

Walsh, un viejo sabueso compañero de Reynoso, intentará averiguar qué intereses estaba tocando y así llegar al responsable de su muerte. Todo parece indicar que su asesinato está relacionado con ciertos problemas en el laboratorio de genética de Industrias Boneville.

Mientras tanto, la investigación de Baffo parece remontarse a unos años antes. Abril de 2047 será la fecha clave para acceder a las verdaderas causas de una serie de asesinatos que intentan encubrir algo.

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Reflejo | Santullo-Jok

Santullo y Jok desarrollan un policial negro en un futuro (¿2062?) sucio y porteño, donde la lógica es la oposición entre lo analógico y lo digital: los carteles de Wire vs Wave o Wire is good estarán presentes en más de una viñeta. En ese contexto, algunos fingen ser lo que no son, mientras otros no conocen su verdadera identidad. De este modo, la búsqueda de la verdad adquiere un carácter perentorio.

[Reseña publicada originalmente en el blog de Literatura Errante.]

Corina y el pistolero – Lecturas de octubre

Un tiempo atrás, me encontré con Bogart, una historieta de Trillo y Domingues que nos introducía el maravilloso mundo de las hadas a través una serie de crímenes. La mezcla del género negro con el maravilloso me voló la cabeza, no tanto así la hsitoria planteada por Trillo. Hay que admitirlo, no todas sus obras han sido excelentes; pero no creo que haya una que no haya sido buena.

Esta semana encontré en la librería Yenny del shopping Abasto Corina y el pistolero de Luciano Saracino e Infame & Co. Un Western que nos sitúa en un pueblo alejado, con los típicos bares del género en que encontraremos prostitutas, borrachos, cantineros dispuestos a dar cháchara y, por su puesto, un conflicto entre el bien y el mal que deberá ser resuelto. Todo esto estará ambientado en un mundo en el que hadas, sieras y brujas existen, pero son perseguidas.

Debo admitir que cuando decidí comprar el libro no se debió al genial planteo de la obra. En este caso tres fueron los motivos que me decidieron a llevar el libro:

  1. el precio: $50;
  2. el guión es de Luciano Saracino, a quien ya conocía por su trabajo en Germán, últimas viñetas y por algunos libros de mi sobrino;
  3. editaba Llanto de Mudo, una editorial a la que conocí bastante tarde y que, sin embargo, me ha regalado muy buenas lecturas.

El laburo de Saracino me hace creer que contar historias puede llegar a ser sencillo, que envolver al otro en un mundo de fantasía es fácil. No es que Saracino tenga un don particular, sino que tiene un respeto por el trabajo de contar historias que se nota en cada una de sus historias.

Los dibujos de Infame son, digamos, irregulares. En ocasiones no aportan a la historia y, más bien, sólo complican la lectura. Pero, generalmente, sorprende lo que logra realizar con tan escasos recursos.

Corina

Corina y el pistolero es historieta por demás recomendable. Una batalla Western entre un héroe para nada impoluto, contra un villano que esconde más de lo que esperamos.

Ultradeformer – Lecturas de octubre

Hay algo en los dibujos de Pedro Mancini que me inquieta. Supongo que debe ser el hecho de que su trazo es realmente prolijo, sus dibujos tienen algo de infantil y que sus personajes, generalmente humanoides, no parecen querer expresar nada.

A veces, esa inquietante prolijidad con la que dibuja, en un blanco y negro casi impertubado, parece ser el lenguaje de un ser que no quiere comunicar.

Y digo un ser, no un hombre que busca efectos surrealistas, que ambienta sus relatos de humor en un mundo extraño y absurdo. Una máquina que ha aprendido a delinear de manera perfecta y sistemática un universo que no entiende, pero replica.

Digo todo esto porque esta semana leí Ultradeformer, editado por Prendefuegos. Un librito de 44 páginas que contiene varias historietas cortas. La principal, Misterio de Krang, es una especie de policial onírico, que viñeta a viñeta, se torna cada vez más inquietante.

Si encuentran algo de Mancini, no duden en leerlo. Será una lectura incómoda y repelente, pero cuando intenten soltar el libro, éste los tendrá sujetos.

El dormilón -Lecturas de Octubre

Distopía y post-apocalipsis son ya dos formas clásicas de la ciencia ficción. En ocasiones, colaboran. Diría que casi siempre.

Entiendo que el término post-apocalipsis no requiere explicación. Se trata de ubicar el relato en un mundo en el que el mundo, tal como lo conocemos, ha terminado: ya sea por la contaminación, por desastres naturales o tecnológicos, o por cualquier otra cuestión.

La distopía, tan conocida como la otra categoría, quizás merezca alguna explicación. Un relato distópico supone un universo de lo social cuyo ordenamiento dista mucho del que conocemos. En sí, es un orden en el que preferiríamos no vivir y en el cual siempre hay una esfera del poder que somete al resto a través de controles técnicos, de dominio a través de la fuerza o de los recursos.

Paradojas de la vida, algunas lecturas permiten que Utopía de Tomás Moro sea leída como un relato distópico. Moro proponía una sociedad que para él era idea, pues en ella a nadie le faltaba comida, hogar ni educación. Pera el hipercontrol de las relaciones, las vestimentas uniformadas y una educación en la que los roles de géneros se transmiten como “lo dado”, llevan a ver esa sociedad como indeseable, pues en gran medida algunos de los rasgos positivos de nuestra sociedad no podría llegar a desarrollarse.

Ayer leí El dormilón, historieta o novela gráfica que el dúo Santullo-Aón publicaron en el e-zine de Loco Rabia y que hace poco fue editada en papel en colaboración con Grupo Belerofonte.

Ayer @veigamg me prestó esta genial historieta. =D

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Primeras líneas de Octubre

Es cierto, he dejado de escribir. Sin embargo, no fue por malas razones. Estuve participando con un poco más de empeño en un proyecto colectivo con el que colaboro desde principio de año.

Hoy, por ejemplo, modifiqué un poco el sitio para que se pueda acceder de manera un poco más sencilla a los escritos de cada una de las personas que compartió su poema, su cuento, su reseña en el blog.

Unos días atrás, colaboré con una nueva sección que se titula “¿Por qué escribir?”. Creo que todos tenemos una opinión al respecto y, si bien la idea de la sección es invitar a quien no escribe a hacerlo, pienso que todos escribimos todo el tiempo. Me pregunto, entonces, ¿a qué llamamos escribir? y ¿por qué en ocasiones valoramos más una de las formas de esa práctica general?

Sé que en mi participación no logré exponer la idea de manera tan clara como aquí. Quizás, insisto, es porque la intención de la sección es otra.

Por otra parte, pocos minutos después de que termine de escribir estas líneas, publicarán en el sitio algunos poemas que escribí unos años atrás. De alguna forma, creo que cuentan una historia. No sé si gustarán o no, pero recuerdo que disfruté bastante el escribirlos.

Dejo, para el eventual lector de estas primeras líneas de octubre un enlace a esos poemas. Espero que, si no detuviste tu lectura y llegaste hasta este punto del escrito, puedas continuar tu lectura de esos poemas.

Perfect Blue – Septiembre

​No sé qué es “Perfect Blue”. Hoy vi una imagen con ese epígrafe, traduje “tristeza perfecta”.

​Pensé: se puede escribir un poema con esa idea. El desamor que termina siendo la tristeza perfecta. O, incluso, el amor desde el punto de vista de quien lo siento, pero no puede experimentarlo de forma plena.

​También podría ser un relato: un hombre siente que sólo el recuerdo del ser amado puede afectarlo. Dos amenazas siguen vigentes: por un lado, su hija, que todas las tardes llega del colegio a recordarle que algo falta en la dinámica familiar, que todos los días sonríe para demostrarle que el mundo continúa; por otra, el temor a olvidarse de esos momentos de peleas, de gritos, de “¡¿quién dejó la luz prendida?!”, la certeza de que en la memoria sólo quedarán prendidos los momentos felices, con el resultado consecuente de pensar que la plena felicidad ha quedado atrás y de que se vive en el más pleno de los absurdos.

Salida al parque

Es la primera vez que escribo en el parque Finkys. Sinceramente, no conocía este lugar, sino hasta hace muy poco tiempo. Un año atrás, más o menos, habré visitado este parque por primera vez. Cosa extraña, durante mi secundaria pasé a una cuadra de este sitio en varias oportunidades y nunca lo vi. Supongo que detrás de los matorrales, el parque todavía no existía, pero yo tampoco lo imaginaba. Brindo simbólicamente por la persona que ideó el parque.

Este vez no quiero hablar sobre lo que leí. Quiero estar al sol, leyendo. Y a eso procedo, no sin antes contar que encontré y compré el tomo compilatorio de Historietas Reales. Es viejo, lo sé, pero como yo no soy un fanático de antaño estoy contento.

Otro comentario antes de continuar la lectura, si bien ya tengo el volumen de Autobiógrafo editado por Maten al Mensajero,  estoy leyendo también el blog. Los comentarios de cada entrada enriquecen mucho a la historieta o a la historia de cómo se produjo. No sé. Me encata leer cómo se inició HR. 

Saludos desde Temperley.